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La propuesta:
La experiencia me ha enseñado que no son suficientes unas correcciones, unos retoques de impacto ambiental ni unas componendas menores en lo que es manifiestamente incompatible, en lo que todos hemos aprendido que no admite convivencias. A estas alturas sabemos de verdad que o domina lo natural o domina lo artificial.
El nuevo modelo que se va a implantar inmediatamente aquí no puede respetar en sí mismo la sustancia del delicado paisaje de dominantes naturales que aún subsiste, sino que lo sustituye. Es peciso, pues, pedir a quien corresponda, la administración o la empresa, que en el avance imparable de Formigal se tenga la generosidad de perdonar, de indultar a Espelunciecha como espacio complementario para otro tipo de sentido de la montaña y de visita y experiencia sin artificios.
No se podrá decir que lo dejamos de advertir o que lo consentimos: nos oponemos a la pérdida de sentido de este paisaje. Pero además queremos sobre todo proponer otra opción, un modo alternativo de tratamiento territorial para Espelunciecha, mientras aún es posible un cambio de criterio local.
La propuesta es la siguiente: Dado que inmediatamente a su suroeste se encuentra el valioso enclave del Anayet, declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC), y que, colindando al este del valle, se extiende por el Gállego el límite occidental de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, sería posible hacer un pasillo de enlace entre ambos (Anayet y río, LIC y Reserva) justamente por los poco más de dos kilómetros de longitud del valle de Espelunciecha, con anchura entre las Gralleras y el Batallero, uniendo así ambas figuras mediante otra de conexión, que podría ser la de "Paisaje Protegido", tal como está establecida en la Ley 4/89, art. 17 y 18.1. La ley lo permitiría y la montaña lo premiaría. Es cuestión, pues, de opciones.
Un Paisaje Protegido en la misma puerta de nuestro territorio sería claramente una opción de prestigio, de modo que, en vez de ofrecer un espacio industrial de ocio y consumo en la linde del Parque Nacional francés, habría aquí una excelente oferta de cultura y la muestra viva de una acción ejemplar.
Pero de nada vale una publicación aislada. Si no cooperáis nadie hará caso de una perdida expresión sentimental como ésta. Esta propuesta requiere vuestro apoyo ahora mismo. Pido, así, a quienes puedan estar de acuerdo con lo que contienen estas páginas que repitan su solicitud, por ejemplo de este modo u otro mejor:
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